Al escuchar los audios y ver las imágenes del primer Pleno en nuestro Ayuntamiento de Jerez, me da que vamos a tener una legislatura de desencuentros y poco entendimiento. De crispación, como es muy dado a decir en los momentos políticos que vivimos en nuestra Ciudad, y en el ambiente general de la Nación. Se busca siempre lo negativo del adversario político. Unos porque hicieron lo que dijeron que nunca harían, otros porque ahora hacen lo que antes criticaban, y entremedio, ningún atisbo de autocrítica. Escuchamos a ilustres socialistas y otras buenas gentes de la izquierda clamar contra los préstamos ICO, que nos dejaban a los pies de Montoro, secuestrados por el Ministerio de Hacienda. En el primer pleno, las bienintencionadas izquierdas aprueban acogerse a nuevo préstamo ICO de 38 millones de Euros; es decir, a colaborar con los secuestradores, a hundirnos un poco más en la coacción miserable del Ministro. ¿O es que ahora los ICO son otra cosa? ¿Era por otra parte necesario el tono agresivo que el grupo popular viene manteniendo desde antes de la Campaña electoral para hacer ver las contradicciones en las que ahora cae el Gobierno de la Ciudad, antes oposición? Nada bueno para el futuro de la Ciudad. Los problemas de Jerez no se podrán arreglar sin el concurso de acuerdos en temas claves por parte de todas las fuerzas políticas. Y si en ese esfuerzo común no impera un espíritu de concordia, de querer entenderse, pocos avances podremos ver en la Ciudad. Hasta ahora, del Gobierno de Mamen Sánchez sólo podemos ver reproches a la actuación del PP en el Ayuntamiento estos 4 años: polémicas con el arqueo de caja, los 244 millones de euros de facturas pendientes, y un largo etcétera. Todo eso está muy bien, pero no tiene mucho tiempo para quejarse de la herencia. Primero, porque aquí no vale asumirla a beneficio de inventario, y segundo, porque nadie le obligó a aceptarla. En los próximos meses, más allá de la gestión del día a día, nos tendrá que mostrar otras políticas, un plan para sacar a Jerez del atolladero en el que está sumida. Si no, cometerá los mismos errores que los gobiernos anteriores: el cortoplacismo, el oportunismo, la falta de transparencia, el no querer hablar claro a los ciudadanos. El Tiempo Nuevo del que habla la Alcaldesa no debe ser el de la política-emoción, tan del gusto de una izquierda instalada en unos esquemas simplistas.

En Jerez tenemos una deuda cuatro veces nuestro presupuesto anual, y seguimos gastando más de lo que ingresamos. No nos descubre nada el nuevo Concejal de Economía -que es entrevistado por Diario de Jerez-, pero está muy bien que se reconozca así de claro y en la prensa local. Lo que no queda claro es como pretenden arreglar el problema. Ya podían haber avanzado algo en el Pleno, pues echar la culpa a la herencia recibida les valdrá como coartada solo unas semanas. Dice el Concejal que no se subirán impuestos, no se reducirán servicios públicos, no se achicará la plantilla; además, ésta aumentará con la readmisión de los despedidos fraudulentamente en el ERE municipal, y se verán agravadas las arcas públicas con el pago de los salarios de trámite. Un pastizal ¿Cómo pretende el PSOE abordar entonces el equilibrio presupuestario? ¿Cómo vamos a llegar al déficit cero? ¿Sólo aumentando los ingresos, como afirma en su entrevista el concejal, que no son más que una expectativa, un deseo? Para poner las bases del equilibrio hace falta reducir el gasto de personal y el gasto corriente, y recortar algunos de los servicios públicos no esenciales, priorizando siempre en favor de los más débiles. Emprender otro camino es seguir engañándonos y seguir tirando la pelota para delante. Es necesario el esfuerzo de todos. Todos los partidos con representación lo saben desde hace años, que este es un Ayuntamiento insostenible. Además de paralizar productividades- que está muy bien-, y reducir otros gastos menores, se podría empezar por la Policía Local, y su sindicato, el SIP, uno los grandes favorecidos salarialmente. A ver quién le pone el cascabel al gato.

En todo caso, preocupante fue la forma en que se expresaron los argumentos propios y la contestación a los ajenos, que el fondo de la cuestión o la razón que pudiera llevar cada uno. Estos son los representantes que hemos elegido democráticamente. A lo mejor es que no nos merecemos más.

Publicado el 20.07.2015 en Jerez sin Fronteras.-

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